El ayuno es la abstinencia voluntaria del consumo de alimentos sólidos y estimulantes como la cafeína, tabaco y alcohol, por un periodo de tiempo determinado para obtener diferentes beneficios.
Inicialmente, fue la escasez de comida lo que obligó al hombre a ayunar, pero actualmente, el ayuno ha ganado gran popularidad por su interés como método para perder peso o mejorar la salud.
Tipos de ayuno:
Existen diferentes tipos de ayuno y cada uno de ellos afecta de forma diferente al cuerpo:
- Ayuno largo: este ayuno se lleva a cabo eliminando completamente las calorías de la alimentación y consumiendo únicamente líquidos como agua natural o infusiones por semanas o meses.
- Ayuno en días alternos: en inglés llamado fast and feast, consiste en ayunar un día sí y un día no, sin reglas estrictas, es decir, puedes ayunar al completo o ingerir algún alimento.
- Eat-Stop-Eat: consiste en ayunar totalmente uno o dos días por semana.
- Ayuno intermitente: posiblemente uno de los más conocidos, consiste en consumir alimentos después de ayunar durante 12 horas o más. Este ayuno se puede llevar a cabo sin darnos cuenta en esos días en los que dormimos durante 12 horas y no comemos nada desde la cena hasta el desayuno.
Beneficios del ayuno:
- Se relaciona con menores tasas de enfermedad arterial coronaria y diabetes tipo 2.
- Sensibilidad a la insulina: en varios estudios se ha demostrado que es bueno para aumentar la sensibilidad de la insulina, pero el ayuno no está indicado, a priori, en casos de diabetes, a menos que se siga bajo control médico o profesional.
- Pérdida de grasa: puede ayudar en personas obesas.
A pesar de que el ayuno ya ha indicado beneficios, todavía queda mucho por descubrir, por lo que si tienes pensado probar algún tipo de ayuno, te recomendamos los ayunos intermitentes y evitar los ayunos largos sin consultarlo con un especialista.