El germen de trigo es la parte más nutritiva del trigo. Es la parte del trigo de la que brotará una nueva vida. Con un alto contenido en vitaminas, minerales, proteínas y ácidos grasos.
El germen de trigo proviene del proceso de refinamiento de los cereales. En el mundo occidental se consumen muchos cereales refinados, como pastas y arroces blancos. El motivo, es que el germen de trigo es rico en ácidos grasos, que en contacto con el oxígeno, se oxidan y se ponen rancios. De este modo, los cereales pierden o varían sus propiedades organolépticas, perdiendo así valor comercial.
Pero el germen de trigo es una parte muy nutritiva de él. Veamos sus beneficios:
También es rico en vitaminas del Grupo B, destacando entre todas el ácido fólico, otro micronutriente imprescindible en el embarazo y lactancia por su funcionalidad a la hora de formar el feto y seguir manteniendo saludable el sistema nervioso del bebé.
Es un buen aliado en casos de estreñimiento por su aporte de fibra, ya que la fibra retrasa el vaciado gástrico, permitiendo controlar los niveles de glucosa en sangre, además, absorbe agua del aparato digestivo, manteniendo en bolo fecal en movimiento y sin irritar la mucosa, y además absorbe el colesterol del tubo digestivo, ya sea exógeno (adquirido mediante la dieta) o endógeno (como la bilis).