La chlorella (Chlorella pyrenoidosa) es un alga microscópica de estructura unicelular de origen asiático que crece en agua dulce y está catalogada como una de las primeras formas de vida que apareció en la Tierra hace millones de años.
Este alga es uno de los alimentos más densos en nutrientes que existen:
Pero si por algo destaca la chlorella es por ser la planta con mayor contenido en clorofila del planeta, de ahí su intenso color verde. La clorofila es una sustancia beneficiosa para el intestino, ya que estimula la flora intestinal beneficiosa y evita la sobre proliferación de la flora bacteriana de putrefacción.
BENEFICIOS DE LA CHLORELLA
Desintoxicación de metales pesados. La clorofila posee la cualidad de atraer hacia sí los metales pesados (mercurio, zinc, plomo, cadmio, aluminio…) y otras sustancias perjudiciales para el organismo y eliminarlas después. En nuestra vida cotidiana nos vemos cada vez más expuestos a estas sustancias, que entran en nuestro organismo a través de la contaminación ambiental, el humo del tabaco, los empastes dentales, los pesticidas usados en frutas y verduras, consumo de pescado procedente de los mares contaminados, etc. Estas sustancias nocivas se quedan fijadas en nuestros tejidos y órganos (cerebro, hígado, riñones, vísceras) y son extremadamente difíciles de eliminar. Pequeñas cantidades ya son capaces de causar graves problemas en el sistema nervioso, endocrino e inmunológico. La clorofila es un agente quelante natural, lo que significa que gracias a la estructura de su membrana celular consigue atrapar los elementos tóxicos, almacenarlos y que sean eliminados por la orina y las heces.
Mejora el funcionamiento del aparato digestivo. Favorece la digestión y la eliminación de residuos, siendo especialmente beneficiosa contra el estreñimiento crónico y la colitis ulcerosa. Previene la úlcera gástrica y estimula el crecimiento en el intestino de las bacterias beneficiosas que absorben sustancias tóxicas y también contribuyen a fabricar parte de la vitamina B12 que nuestro organismo necesita .Es muy importante que la chlorella que consumamos sea de cultivo ecológico y haya sido cultivada con la biotecnología más avanzada sin pesticidas, plaguicidas ni otros contaminantes, en un entorno libre de metales pesados, por su tendencia a acumular este tipo de elementos.
También tenemos que asegurarnos que las algas hayan pasado por un proceso de descomposición celular para romper su membrana externa y favorecer una mejor absorción del producto, ya que la pared celular que cubre la chlorella no es digerible.
Autora: Sonia Moreno | Terapeuta Holística
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